El germen de esta asociación cultural independiente en defensa del patrimonio monumental ubetense, tiene su raíz en 1998. A través de varias tertulias llevadas a cabo en la extinta tienda de Juan Barranco ubicada en los soportales de la plaza 1º de Mayo, se fue configurando un grupo heterogéneo de ubetenses que tenían como punto en común el amor al patrimonio monumental heredado. Y los seis se autoproclamaron Caballeros 6x4 o “Caballeros Veinticuatro” como resultado de la operación aritmética.
miércoles, 31 de agosto de 2022
CABAÑUELAS PARA LA COMARCA DE ÚBEDA. "ESCASEZ DE LLUVIAS EN OTOÑO"
jueves, 30 de junio de 2022
SOBRE LAS VIDRIERAS DE SAN NICOLÁS, TAN NECESARIAS EN SU PORTADA GÓTICA
La fachada gótica de San Nicolás debió tener, en origen, unas pequeñas ventanas ojivales por las que entraba muy poca luz al templo. Todo apunta que, a finales del siglo XIX ¿?, se quiso dar solución a ese problema de iluminación y se abrieron sendos huecos en los lugares de la fachada más apropiados, sin tener en cuenta la armonía arquitectónica del exterior ni tampoco del interior.
| Aspecto de la fachada antes de la colocación de las vidrieras Foto JASA |
De
cómo surge la idea de las nuevas vidrieras
Cuando se cambió el viejo farol que había en la
capilla de la Soledad, junto al arco del Losal tras la última intervención, los
empleados el ayuntamiento se lo entregaron a nuestro caballero Mercader. Éste,
pensó dárselo al párroco de San Nicolás con el que había estado charlando un
poco antes, precisamente cuando se dirigía hacia la Cuesta del Losal. Bien,
pues a la vuelta y con el farol en la mano, se encontró de nuevo a don Alfonso
y le ofreció el farol de latón que él cogió de buen grado para adecentarlo y
darle algún uso. De nuevo comenzaron otra charla a propósito de la cubierta del
tejado que estaban reconstruyendo en una parte de la iglesia.
Al hilo de esto,
nuestro caballero le preguntó si habría en el presupuesto alguna cuantía que se
pudiera destinar para realizar unas vidrieras decentes y ponerlas en los dos
ventanales de la fachada principal, que por cierto, destacaban muy mucho pero por
su excesiva sencillez. El párroco también manifestaba estar de acuerdo en que
esos ventanales desentonaban con la construcción gótica de la fachada sur del templo
y le propuso a nuestro caballero, diciéndole: ¡A ver si encuentras a alguien en Úbeda que realice vidrieras, quedamos
aquí y que haga un presupuesto! Y así fue, nuestro Mercader se puso manos a
la obra y consiguió contactar con la única artesana de este tipo que (al
parecer) hay en nuestra ciudad.
Pues bien, pasadas unas
semanas, de nuevo quedaron ante la puerta de San Nicolás, el cura, la artista y
el caballero veinticuatro. Ana, la artesana local de las vidrieras, presentó
dos presupuestos y dos bocetos para ver cuáles de ellos se ajustaban mejor a la
idea y también a la economía de la parroquia. Entre los tres vieron que el más
elevado (o un poco más elevado), estaría en mayor armonía con el conjunto. Tras
tomar las medidas exactas de los huecos y modificar del diseño original unos
pequeños matices que irían mejor con el estilo gótico, ambas vidrieras quedaron
encargadas para su ejecución.
Tiempo después ya se
encontraba el trabajo realizado y más tiempo después, ya se pudo encontrar un
día en el que todas las partes que debían intervenir en su montaje, se pusieran
de acuerdo.
Y llegó el ansiado día. Así bien, en la mañana del
sábado 18 de junio, vísperas de la celebración de la festividad del Corpus, las
dos nuevas vidrieras quedaron ubicadas en los ventanales de la fachada
principal de la iglesia de San Nicolás. Aprovechando el elevador, también se
hizo una limpieza de hierbajos en su fachada del poniente.
Es de justicia dejar para la historia constancia de quiénes colaboraron o intervinieron para hacer posible que las dos vidrieras luzcan y aporten al bello templo un plus. En primer lugar, el párroco don Alfonso Garzón, por echarse para adelante y sufragar la obra; Ana Fernández, por ser la artista ejecutora de las vidrieras; Manuel Salamanca, cristalero de gran profesionalidad y trayectoria; la empresa Alquiser, por permitir trabajar con la cesta elevadora en un día de asueto; Francisco Javier Gutiérrez, vecino que se ofreció como pintor; la junta directiva de la cofradía de Las Lágrimas y por último nuestro caballero, que adquirió un autocompromiso con dicha iniciativa hasta ver finalizado el trabajo. Durante las cinco horas que tardó su montaje, se vivieron momentos muy intensos, dados los contratiempos e imprevistos que surgieron, más el apremio de la celebración de una boda al mediodía.
sábado, 28 de mayo de 2022
¡¡SOCORRO, QUE VIENEN LAS ELECCIONES!!
Horadaciones en las piedras del Mercado de Abastos
Si algunas de
nuestras piedras hablaran, este sería su grito de
pánico y
desesperación que exhalarían ante unas inminentes elecciones
Suponemos que esta situación debe de ser muy similar a la que experimentan los pavos o los langostinos cuando se aproxima la Navidad, porque cuando llegan unas nuevas elecciones, son muchas piedras mudas de nuestro núcleo urbano las que padecen en sus carnes su llegada.
Y por qué decimos esto. Resulta que cuando se acercan las elecciones, ya sean europeas, generales, autonómicas o municipales, la colocación de los primeros carteles marca el punto de partida para el inicio de la campaña electoral. En otro tiempo, estos pasquines se pegaban en vallas y paredones de viviendas y solares deshabitados, hasta que un buen día el gobierno municipal de turno decidió, con buen criterio y aceptación por nuestra parte, el colocar tablones en lugares concretos y estratégicos diseminados por toda la ciudad en los que pegar los carteles publicitarios de cada formación política.
Y hasta aquí todo correcto.
sábado, 30 de abril de 2022
REAPERTURA DE LA CAPILLA DE LA VIRGEN DE LA SOLEDAD JUNTO A LA PUERTA DEL LOSAL
Después de año y
medio cerrada, vuelve esta capilla a llenar de luz
un lugar muy
entrañable de la ciudad patrimonial
El pasado día 30 de marzo fue una jornada histórica
para los Caballeros Veinticuatro, dado que, desde finales de 2020 en que sufrió
el último atentado, permaneció cerrada hasta que se ha reabierto para la ciudad
y para la veneración popular, la capilla de la Soledad que hay junto a la
puerta del Losal y nuestro colectivo apostó mucho por ella.
La mañana amenazaba
lluvia, pero al final permitió que a la una de la tarde se pudiera realizar el
acto sin ningún sobresalto climatológico. En este rincón de la ciudad de Los
Cerros cargado de historia y romanticismo, el colectivo de los “Veinticuatro”
congregamos a la alcaldesa de Úbeda, Toni Olivares; al concejal de
mantenimiento, Jerónimo García; al arquitecto municipal, Juan Manuel Álvarez;
al arcipreste, Antonio Vela; al hermano mayor de la cofradía de La Soledad,
Juan Moreno; a los medios de comunicación locales (prensa, radio y tv) y a un
puñado de vecinos, amigos y familiares, para que fuesen testigos de la
reapertura tras su rehabilitación.
En primer lugar, tres de
nosotros hicimos lectura de un comunicado a modo de proclama, como sello de nuestras
intervenciones, que comenzó con las palabras de nuestro presidente Juan de Dios
Peñas “Cirujano”, para continuar Luis Mª Jimena “Atanaor” y cerrar Juan Antonio
Soria “Mercader”.
PROCLAMA
“La
memoria se pierde con los vecinos que –de buena fe- siempre cuidaron este
entrañable rincón de Úbeda. Un buen día, le pasaron el testigo a la familia de
nuestro caballero de armas, el Heráldico, implicándose él de lleno cuando
regresó de tierras catalanas a su ciudad natal. Y ese compromiso, atracción y
afecto por esta capilla de la Soledad, ubicada junto al arco de la puerta del
Losal, nos lo trasladó al colectivo Caballeros Veinticuatro, tanto fue así, que
el último en formar parte del mismo, aquí lo nombramos como tal y aquí tomó los
hábitos bautizado con el nombre de Caballero Bachiller y bajo la bendición de
una antigua imagen –casi- desvanecida por el paso de los años.
Y
el caballero Heráldico nos ponía al corriente de todos cuantos atentados había
sufrido este singular oratorio, siendo el último –perpetrado a plena luz del
día y con testigos- el que destrozó la puerta de madera a manos de… mejor
diríamos a patadas, de un joven de las inmediaciones, demostrando así la
incultura y el odio que atesoran algunos incívicos, porque son una minoría,
pero se hacen notar mucho. A partir de ahí, comenzamos a movilizarnos por este
lugar, nuestro y de todos, y a la par de nadie”.
“Desde
el primer momento el ayuntamiento, encabezado por Toni Olivares y secundado por
Jerónimo García, prestó atención a nuestras demandas y se pusieron a trabajar
para llevar a buen puerto la construcción de una nueva reja de hierro que
aguantara los embates de ciertos energúmenos. La ejecución de la misma la
dejaron en manos de unos de los mejores artesanos de la forja de nuestro país,
los hermanos Tiznajo, los cuales presentaron un proyecto sencillo que fue
aprobado adecuándose al entorno, al presupuesto y teniendo en consideración
alguna sugerencia nuestra.
Mientras
tanto, nuestro caballero Mercader estaba dedicando horas, días y muchas semanas
para darle vida en el Photoshop al desvanecido y disipado cuadro de la Virgen
de la Soledad. Para ello, fue consultando las numerosas obras de la misma
advocación y de la misma época (siglo XVII) que existen en España y hasta fuera
de ella y así poder conseguir lo más fiable a lo que pudo ser en su día,
respetando y manteniendo los pocos elementos visibles que aún quedaban. Como
toda intervención de este tipo, no estará exenta de la crítica, tanto la
réplica del cuadro como la reja, pero con eso ya contábamos”.
“Después
de más de un año, este recatado y centenario enclave de nuestra querida Úbeda,
se muestra al pueblo con vida, reconstruido y remozado. Por tanto, en nombre
del colectivo, de los vecinos y del pueblo de Úbeda, damos las gracias
nuevamente a nuestro ayuntamiento por sufragar los gastos, tanto de la reja, de
la pintura, como del cuadro. También damos las gracias a un donativo anónimo,
al que se sumará el nuestro y el de la cofradía de la Soledad, a la cual
haremos depositaria del primitivo lienzo para que lo custodie y en la medida de
lo posible lo restaure o al menos lo consolide. En el nuevo aspecto que
presenta esta capilla, también hemos querido hacer un guiño a la cofradía más
antigua y genuina de Úbeda, la de la Soledad, tan cercana y vinculada a este
lugar.
Consideramos
pues, que este día tan importante para nosotros, sirva de proclama anual
reivindicatoria, o de exaltación, como ha sido el caso. Bien es cierto que un
tanto demorada en el tiempo, pero ya sabemos que, las cosas de palacio van
despacio. Ya por último y aprovechando el momento y la presencia de varios
munícipes destacados, lanzamos otra nueva idea de recuperación para este barrio
que no sería muy costosa (ya demandada en varias ocasiones), como es la puesta
en valor y restauración de los restos del muro perimetral de lo que fue el
convento de la Merced tan unido a San Millán, con la reposición de los escudos
y para que la escultura en piedra de la imagen titular fuera visible. Ahí queda
dicho.
Y
ahora, queremos que sea nuestro caballero Heráldico, bastante repuesto de su
dolencia, quien abra la puerta –junto a la alcaldesa- de la remozada capilla por
la que tantos desvelos ha tenido”.
A continuación, el
arcipreste bendijo la capilla y la imagen litografiada. Después, tomó la
palabra el presidente de la Soledad y cerró las intervenciones la alcaldesa de
Úbeda. Ya para finalizar, todos los que intervinieron nos hicimos la foto de
familia para el recuerdo.
Ahora sólo falta que, aparte de la devoción que se tenga o deje de tener por la Virgen que preside la hornacina, se respete este encantador enclave. Un enclave, por cierto, que fue escenario de la película “El Hombre que supo amar” de 1979, inspirada en la vida de San Juan de Dios “el libero”, convirtiéndose la citada capilla en su librería.
viernes, 29 de abril de 2022
PREGÓN DE LA GACHAMIGA, EN SU DÉCIMA EDICIÓN
jueves, 28 de abril de 2022
CABAÑUELAS PARA ÚBEDA EN EL SEGUNDO CUATRIMESTRE 2022
miércoles, 27 de abril de 2022
RECUPERADA PARA EL PUEBLO, LA HORNACINA DE SAN ROQUE QUE HAY EN LA CALLE GALLO
de nuevo vuelve
a recuperarse para la satisfacción de muchos vecinos
Como siempre estamos alerta de las deficiencias de nuestro patrimonio, hemos decidido –de motu proprio- intervenir en la recuperación de la hornacina de San Roque que se encuentra ubicada en una casa deshabitada en la calle Gallo nº 6. Hace unos meses hicimos una primera inspección para limpiar la hornacina de piedras y cristales y retirar la puerta para su restauración, adosándole una maya metálica para evitar que las pedradas destrocen lo del interior, trabajo que realizó el caballero Heráldico antes de su dolencia. Al mismo tiempo, el caballero Mercader se puso manos a la obra para la reposición de la imagen del santo con una litografía plasmada en una superficie metálica, para que aguante los embates del tiempo y las envestidas de los energúmenos. Porque, recordemos, que los enemigos de nuestro patrimonio y de estos lugares de fe popular, la emplearon a pedradas contra la hornacina, destrozando el cristal de la puerta y el cuadro con la estampa del santo, hace ya algunos años.
Ignoramos la fecha en que se construyó esta hornacina, pero aunque su hechura
es relativamente moderna, es posible que se hiciera en recuerdo de la ermita
que antiguamente había en este lugar de nombre San Gil. Los vecinos de cierta
edad recuerdan que, en los años de posguerra, en la pequeña capilla había una
escultura con la imagen del santo, la cual fue retira en su día por un guardia
municipal, posiblemente por evitar que la destrozaran y en su lugar colocaron
una estampa que fue la que destruyeron últimamente.
La misma memoria colectiva recuerda que, en los años 40 y 50 del pasado
siglo, anualmente los ubetenses participaban en una simpática y popular verbena
que los vecinos celebraban el 16 de agosto en honor a San Roque, en lo alto de
la calle desembocando en la plaza Gallego Díaz.
Pues bien, el pasado 26 de abril, los “Veinticuatro” pusimos de nuevo en
valor este cachito de nuestro patrimonio local, pintando su interior y
exterior, instalando la restaurada puerta con protección, reponiendo el cuadro con
su advocación y colocando una sencilla ornamentación floral. Posteriormente
invitamos a nuestro Ayuntamiento para que, su concejal de mantenimiento, ordenara
a los operarios municipales que volvieran a dar la luz eléctrica que siempre
tuvo esta hornacina y que prestos correspondieron a nuestra justa llamada.
Ahora, como ya dijimos en la capilla de la Soledad, esperamos que se respete esta coqueta hornacina de estilo neo mudéjar. Y si hay alguien que no confiese con estas creencias ni tampoco valore estos sencillos lugares de patrimonio local y vecinal, que pase olímpicamente por la calle y que no mire hacia arriba.
La historia de este santo es muy interesante. Se sabe que nació en Montpellier (Francia) y quedó huérfano desde muy joven, pero guiado por la frase del evangelio de San Mateo “Vende lo que tienes, da el dinero a los pobres y vente conmigo y de ese modo tendrás un tesoro en el cielo” él la hizo suya y optó por seguir a Jesús en la pobreza e inició su peregrinación a Roma. A su paso por la región de Toscana, Roque se alojó en la ciudad de Acquapendente (Viterbo) y allí interrumpió su peregrinaje y se dedicó a atender a los enfermos de la peste bubónica en los hospitales de las ciudades por las que pasaba. Al final, él también se contagió y su cuerpo se llenó de manchas negras y azuladas signo evidente de haber contraído la enfermedad y para no molestar a nadie, se retiró a morir a un bosque donde había un manantial de agua. Aunque no tenía alimentos, cuando llegaba la hora de comer, un perro aparecía con un panecillo en la boca y de paso aquel animal lamía sus llagas. Con estas atenciones, milagrosamente Roque llegó a sanar y continuó con su labor, como era la de atender a los enfermos. Y aunque no se sabe el motivo, la verdad es que en su tierra fue encarcelado y allí murió.
A este santo se le representa enseñando la llaga que tenía en la rodilla y al perro con un panecillo en la boca. Igualmente, a San Roque se encomiendan todos aquellos que padecen de las rodillas. Es patrón de los cirujanos y de los empleados de pompas fúnebres.
Fotografías.- Miguel Ángel Soria Rodríguez