lunes, 21 de marzo de 2022

MÁS VESTIGIOS ROMANOS EN EL TÉRMINO DE ÚBEDA

Inscripción romana en un sillar

Diseminados por el término más cercano de Úbeda, existen algunos vestigios de la época romana que aún siguen pasando desapercibidos

Bien es sabido que los romanos ya andaban por estas nuestras tierras unos doscientos años del nacimiento de Cristo. También es sabido que la Bétula romana (Úbeda la vieja) dista varios kilómetros de la actual y allí sí que hay un gran yacimiento de esta época aún sin explotar. Sin embargo, en la Úbeda de ahora, han quedado muy pocos vestigios de aquella civilización. Por aquel tiempo debió ser nuestra ciudad un pequeño asentamiento donde sus moradores se dedicaban a la ganadería y la agricultura, hasta que llegaron los árabes y levantaron un alcázar por su lugar estratégico.

Los que nos sentimos atraídos por la historia y nuestro pasado, prestamos mucha atención a las piedras que nos hablan de la vida en otros tiempos. En el caso de la dominación romana, existen –como hemos dicho antes- muy pocos vestidos de aquella época en nuestro entorno más cercano, aunque bien es cierto que hay algunos y en la mayoría de las ocasiones muy poco conocidos y valorados por los lugareños. Nos vamos a referir a dos puntos que en su día visitamos algunos de nuestro colectivo, que se hallan en el paraje del Torrejón y la Sierra del Acero.   

CERRO DEL TORREJÓN

Todo apunta a que en este paraje cercano a Úbeda hubo una torre vigía de época romana. Precisamente esta torreta da nombre al lugar desde tiempos inmemoriales conociéndose como Cerro del Torrejón que se encuentra a un “tiro de piedra” del pilar de El León y lindando con el camino de los Caldereros. Antiguamente había un camino -ya desmembrado por la carretera- que arrancaba desde dicha fuente-abrevadero y nos llevaba hasta allí.

Hasta el año 1946 la mencionada torre se levantaba con buena parte de su estructura y cuentan los que la conocieron que disponía de una rampa hasta llegar a lo alto. Pero el propietario de la finca donde se hallaba este vestigio, Tomás López Román (1898-1990) decidió desmontarla y con sus piedras hacer padrones para separar las lindes. Todo un desacierto. Junto a los restos o arranque de la torre que aún se mantienen en pie, también se encuentra un pequeño aljibe de agua cuyas connotaciones nos acercan a la época de dominación romana. Es bastante probable que desde la fuente de El León se acarreara el agua para llenar este depósito y tener aprovisionamiento para el pequeño asentamiento de vigilancia que debió existir por este lugar. Un haza de las inmediaciones fue levantada por su propietario no hace mucho tiempo, llevándose consigo un muro bajo y algunas delimitaciones de piedra. Es de suponer que quisiera borrar todo vestigio o yacimiento arqueológico por temor a que le despropiaran las tierras.    

Arranque del torreón desaparecido

SIERRA DEL ACERO

Por este paraje que se halla en las estribaciones del término ubetense por la zona norte, se levantan varios cortijos en los que nos encontramos, durante una excursión, varios vestigios que nos indican que esas piedras fueron labradas en época romana. Una de ellas se encuentra en el esquinazo del muro de una especie de cilla o establo y tenía unas inscripciones al parecer en latín.

La otra, se encontraba muy cerca del mismo lugar y estaba siendo empleada como pequeño abrevadero. Aquí se veía claramente que se trataba de un sarcófago a todas luces de la misma época.

Al comienzo, decíamos que estos restos arqueológicos han pasado desapercibidos por la mayoría y tal vez ese haya sido el secreto para que mantuvieran allí durante siglos y no fueran expoliados. 

Sarcófago romano


sábado, 26 de febrero de 2022

JUAN JOSÉ ALMAGRO, JESÚS MAESO Y ADELA TARIFA, HIJOS DESTACADOS DE ÚBEDA EN EL DÍA DE ANDALUCÍA

Los tres homenajeados junto a la alcaldesa
y la concejala de Cultura
 

Anoche en el Auditorio del Hospital de Santiago y con motivo de los actos institucionales por la celebración del Día de Andalucía, se entregaron tres reconocimientos a personajes muy destacados de nuestra ciudad. Dos fueron nombrados Hijos Predilectos de Úbeda: Juan José Almagro García y Jesús Maeso de la Torre, mientras que el título de Hija Adoptiva de Úbeda fue para nuestra amiga Adela Tarifa Fernández. Y allí quisimos estar presentes los Caballeros Veinticuatro para dar nuestro apoyo a todos, de manera especial para Adela. Se notó la ausencia de Juan Barranco, nuestro "Heráldico", que recordó Jesús Maeso, pero quien arrancó el aplauso del público fue Adela cuando mencionó su nombre junto a nuestro colectivo. Al finalizar, todos nosotros entonamos los himnos de Úbeda y de Andalucía, y tarareamos el de España. 

Caballeros Veinticuatro y Adela Tarifa

Aspecto del auditorio

miércoles, 23 de febrero de 2022

REAL MONASTERIO DE SANTA CLARA, “SOBRE SU HISTORIA Y SUS NECESIDADES”

Estado lamentable de las piedras de su fachada

El histórico y centenario Real Monasterio de Santa Clara, es el que lleva llamando nuestro interés desde hace ya algún tiempo. Aparte de los problemas en la cubiertas que puede tener o espacios interiores, nosotros, la ciudadanía y el visitante, lo que contempla cuando está frente a su fachada, principal y lateral, es el notable desgaste y la grave erosión que padecen sus sillares de piedra caliza. En su día, alzamos nuestra voz en algunos medios de difusión para que se pusiera remedio a esas exfoliaciones tan profundas que están dañando la fachada, sobre todo en el arranque. Nosotros nos preguntamos que debe de existir la fórmula para que, alguna o algunas instituciones, puedan intervenir en esta restauración, como es la sustitución de los sillares que padecen el llamado “mal de la piedra”, algo que ya se hizo hace muchos años en la fachada del palacio Vázquez de Molina. Teníamos entendido que la comunidad de religiosas franciscanas estaba dispuesta a contribuir en lo que pudiera para llevar a buen puerto dicha restauración y darle larga vida a la fachada de este edificio cargado de historia. Ojalá y así lo deseamos, que en algún estamento público y religioso (o en ambos), haya una pequeña partida para destinar a tal fin.

Sobre el origen del monasterio

Según el profesor de Historia del Arte, José Joaquín Quesada, el convento de Santa Clara estuvo ubicado en sus inicios a las afueras de la muralla, para más señas en la actual calle Rastro. Cuando Pero Gil invadió Úbeda en 1369 aliado con las tropas del rey musulmán de Granada, este recinto de oración quedó destruido. Enterado el Papa Gregorio XI de esta desvantación, ordenó en 1373 que el nuevo convento que se alzase intramuros para su mayor protección. En efecto, así se hizo, pues se edificó sobre unas casas que les habían sido confiscadas a los judíos por el rey.

Hasta ahí lo que se conoce; sin embargo la pregunta viene ahora: ¿Es posible que el nuevo convento se levantara aprovechando lo que anteriormente fuera una alcaicería o lonja? Porque en Úbeda, dada su importancia estratégica y comercial, tuvo que tener en la época medieval una espléndida lonja la cual era casi siempre controlada por mercaderes judíos y que se encontraba en el corazón de la población.

En algunos de los viajes que han realizado varios caballeros, curiosamente han visitado ciudades con patrimonio medieval como lo son Sagunto o Tortosa y en ellas aún existen en pie, aunque dedicadas a otros menesteres, las antiguas lonjas con un trazado y un corte arquitectónico que dominaba en aquella época. Da la coincidencia que sus arcadas y estructura es idéntica a las que existen en el monasterio de Santa Clara, tanto como en la zona del recibidor donde se halla el torno, como en las dependencias donde se ubica el Centro Municipal de Información a la Mujer con entrada por la calle Juan Pasquau López y que pertenecen al mismo recinto. Por tanto, para nosotros, tras los muros del Monasterio de Santa Clara aún se mantienen en pie muchos vestigios de lo que en la Edad Media fue la lonja o alcaicería de Úbeda, vamos, y por sus dimensiones, el gran mercado de abastos de la época.

Claustro-entrada del monasterio de Santa Clara

Casa Museo de Sagunto

sábado, 29 de enero de 2022

“LA CALLE DEL PRÍNCIPE”

Foto, José Ventura Gordillo
(Hacia 1930)

Foto, Juan G. Barranco Delgado (Año 2019)

 Entre la maleza, las ruinas y algunos corrales colindantes,

aún se insinúa buena parte del trazado de esta antigua calle

Aprovechando el último escrito en este medio en el que hablábamos de la casa del capitán Cotrina y de paso salía a colación la calle o callejón del Príncipe, vamos a dedicar esta semana a conocer algo de la historia de esta cegada y desaparecida calle.

Dicha historia se basa en unas manifestaciones que hizo en su día Josefa Dueñas Valero a nuestro caballero Heráldico. Esta vecina contaba entonces la edad de 96 años, aunque de memoria prodigiosa y vivacidad extraordinaria narraba unos hechos que tuvieron lugar en la década de los 20 del pasado siglo y que hacen referencia a la calle que da título a este trabajo. 

La calle del Príncipe corre paralela, por el sur, a la de Cotrina y es una de las quince calles que se circunscribían en la parroquia de San Juan Evangelista; las demás eran: calle de la Cuesta, plazuela de los Priores, calle Hondonera, cuesta de San Juan, plazuela de San Juan, calle Alameda, calle Ejido, lonja Perdiguera, calle Llana, calle Muñiras, calle Bravo, Tenería Grande,  calle Robledillo y por último calle Ceñuelo.

En cuanto a la del Príncipe comenzaba en la calle Saludeja y terminaba en el camino que baja a las huertas, casi frente a la calle de la Mancebía la cual pertenecía ya a la parroquia de San Lorenzo, o sea, que empezaba detrás de las ruinas de la antigua tenería que hay en lo bajo del Arroyo de Santa María o casa del capitán Cotrina de la que ya hablamos en el número anterior.

La tal Josefa contaba que, por la década de los años 20, se registraban muchos robos por la noche en las huertas colindantes, tantos, que los hortelanos o el ayuntamiento, para atajar aquel expolio contrataron los servicios de un señor para que vigilara la zona desde el anochecer hasta el amanecer. Aquel guarda se apellidaba Bussión y de apodo le llamaban “Barquica”. Y fue tanto el celo que puso este vigilante en su misión que, a las pocas noches, halló al autor de aquellos hurtos.

¿Y cuál era la identidad de ese avispado ladrón? Resulta que en esta calle del Principie (o callejón), antes de la guerra civil sólo había tres casas habitadas y en una de ellas residía un señor forastero que vivía de la caridad, pues era cojo, el cual para desplazarse usaba dos muletas y en una de ellas llevaba una campanilla para avisar de su presencia; pues hay que indicar que además de ser lisiado también era sordomudo, o sea, una persona que infundía compasión y lástima a quien lo veía.

Este “pobre hombre” resultó ser un granuja de tomo y lomo, pues cuando llegaba a su casa, ya hablaba, oía y no necesitaba de muletas para andar y por la noche –junto con dos amigos de su misma calaña- se encargaban de robar lo que más les gustaba de las huertas vecinas, guardando los productos robados en su casa en una especie de fosa que tenía en la casa. No sabemos cuál sería el castigo que le fue impuesto a este falso y avispado mutilado, pero lo que sí hay que reconocer es que era un astuto e ingenioso delincuente.

Y serían varios casos de este tipo los que se dieron aprovechando la poca vecindad de la calle y la fácil accesibilidad a las huertas desde ella, que el ayuntamiento tomó cartas en el asunto y decidió cerrar al tránsito esta vía, tapiándola, tanto por arriba como por abajo cuando ya no había acceso por ella a ninguna vivienda.  

viernes, 17 de diciembre de 2021

CABAÑUELAS PARA EL PRIMER TERCIO DEL AÑO EN ÚBEDA Y LA COMARCA


Felicitándonos para la Navidad, nuestro amigo "El Piti" también nos ha hecho llegar el almanaque con las cabañuelas de los próximos cuatro meses. El pronóstico que nos da, en cuanto a las precipitaciones, es bastante desolador, sin embargo la espera en forma de chaparrones en fechas muy puntuales que coinciden con algunos días de la Semana Santa. Ojalá se equivoque, porque de no ser así estamos abocados a tener un primer tercio del año con mucha escasez de agua.    

 

sábado, 11 de diciembre de 2021

INTERVENCIÓN EN LA HORNACINA DE SAN ROQUE



Como siempre estamos alerta de las deficiencias de nuestro patrimonio, hemos decidido de motu propio intervenir con una pequeña restauración en la hornacina de San Roque sita en una casa deshabitada en la calle del Gallo, nº 6. Así pues, pon- dremos una nueva estampa del santo, restauraremos la puertecita y comunicaremos al ayuntamiento que instale nuevamente la luz que siempre tuvo. Parece ser que los enemigos de nuestro patrimonio y de estos lugares de Fe, la emplearon con dicha hornacina y, a pedradas, rompieron el cristal de la puertecilla y después hicieron desprender de la pared la estampa del santo, que con el paso del tiempo se ha ido desmoronado.

Ignoramos la fecha en que se construyó esta hornacina, pero aunque su estilo es moderno, es posible que se hiciera en recuerdo de la ermita que antiguamente había en este lugar titulada de San Gil. Sea como fuere, el caso es que en la década de 1950 todos los años los ubetenses participaban en una simpática verbena que los vecinos celebraban el 16 de agosto en honor de San Roque.

Sobre las historia de este santo apuntaremos que San Roque nació en Montpellier (Francia) y quedó huérfano desde muy joven, pero guiado por la frase del evangelio de San Mateo “Vende lo que tienes, da el dinero a los pobres y vente conmigo y de ese modo tendrás un tesoro en el cielo” él la hizo suya y optó por seguir a Jesús en la pobreza e inició su peregrinación a Roma. A su paso por la región de Toscana, Roque se alojó en la ciudad de Acquapendente (Viterbo) y allí interrumpió su peregrinaje y se dedicó a atender a los enfermos de la peste bubónica en los hospitales de las ciudades por las que pasaba. Al final, él también se contagió y su cuerpo se llenó de manchas negras y azuladas signo evidente de haber contraído la enfermedad y para no molestar a nadie, se retiró a morir a un bosque donde había un manantial de agua. Aunque no tenía alimentos, cuando llegaba la hora de comer, un perro aparecía con un panecillo en la boca y de paso aquel animal lamía sus llagas. Con estas atenciones, Roque llegó a sanar y continuó con su labor como era la de atender a los enfermos. Y aunque no se sabe el motivo, la verdad es que en su tierra fue encarcelado y allí murió.

A este santo se le representa enseñando la llaga que tenía en la rodilla y al perro con un panecillo en la boca. Igualmente, a San Roque se encomiendan todos aquellos que padecen de las rodillas. Es patrón de los cirujanos y de los empleados de pompas fúnebres.

Estampa del santo que repondremos

martes, 30 de noviembre de 2021

LA CASA DEL CAPITÁN COTRINA ALBERGA VESTIGIOS DE UNA TENERÍA

 

Nuestro colectivo ha denunciado en más de una ocasión, la caótica situación

en que se encuentra este enclave y el histórico inmueble

A comienzos del pasado mes de septiembre, se produjo un incendio que afectó a varias huertas de las faldas de Úbeda y también a la casa conocida como la del Capitán Cotrina. Desconocemos si el fuego fue fortuito o intencionado, pero la verdad es que vino a horadar la maltrecha fisonomía y estructura de la mencionada casa. En esta edificación se levantó en su día una tenería y en los bajos y sótanos de piedra de sillería, aún se conservan vestigios de aquel tiempo.

Para sofocar el fuego mencionado, se requirió le presencia de los bomberos. Sin embargo, tras su actuación y la de una máquina retroexcavadora, hemos comprobado que ha sido desmesurada la intervención allí empleada, dado que para tronchar unos árboles que no se incendiaron, ha quedado deteriorada la verja de hierro en varios de sus tramos y los mencionados árboles volcados sobre las ruinas de lo poco que se mantenía en pie de mencionada mansión. Vamos, que fue peor el remiendo que el “descosío”. 

La citada finca tiene un valor histórico y tenía cierto valor arquitectónico que poco a poco se ha ido degradando y que en varias ocasiones hemos denunciado los componentes de nuestro colectivo. Creemos, que ni los propietarios del inmueble y ni las autoridades municipales, han hecho lo suficiente para que esto no ocurra. 

En dichas proclamas manifestamos y expusimos nuestras propuestas al respecto. En este enclave, que se halla en un lugar estratégico para dar la bienvenida a muchos turistas que se acercan hasta nuestra ciudad para contemplar su patrimonio artístico, se podía hacer un centro de interpretación o un punto de información turística, incluyendo la venta de algunos productos de la tierra e incluso la posibilidad de hacer unos aseos tan necesarios por la zona. Y de paso, se podían poner en valor las cantinas y habitáculos donde otrora se manufacturaban las pieles, tarea esta que durante siglos se ha venido realizando en nuestra ciudad y por estos mismos lugares; todo ello con paneles explicativos que ahonden en esa parte tan desconocida de nuestra historia.   

¿Y a partir de ahora qué? –nos preguntamos. ¿Se van a mantener conversaciones con los propietarios del inmueble? ¿Se va a llevar alguna intervención en este lugar? ¿Se sabe qué se podía levantar aquí? ¿Se sabe si se abrirá de nuevo al tránsito la calle del Príncipe, vía que linda con toda esta vivienda por la parte que da al sur?

Sobre el capitán Cotrina

Hay quienes nos han preguntado que quién era ese capitán Cotrina. Pues bien, según los datos registrados por nuestro caballero Heráldico, este señor fue capitán de caballería y se llamó José Cotrina Dabel, natural de Alburquerque de la provincia de Badajoz. Él compró, en el año 1839, esta tenería llamada o conocida como la tenería de la Puerta del Baño en la que se molía zumaque, había tinajones, caldera, pelambres y casa de vivienda. El capitán la trasformó en un molino aceitero. Este militar también mando construir ocho viviendas colindantes a su casa, dentro de su propiedad y para dar casa –aunque sencilla- para las familias de sus trabajadores. “Las casillas de Cotrina” estuvieron habitadas en los últimos años por familias de etnia gitana hasta que se construyeron las viviendas sociales en la calle Federico García Lorca. Las mencionadas “casillas” desaparecieron en los años 80 cuando se hizo la ronda sur de Úbeda.