El pasado 17 de enero el colectivo Caballeros Veinticuatro tuvo su primer cabildo en este 2013. También era la primera vez que volvíamos a ser seis (6x4) dado que José Luis García ocupó el hueco que había dejado vacante -tras su fallecimiento- Manuel Fernández de Liencres que era conocido por nosotros como Caballero "Moctezuma". Para esta asociación José Luis dejará su nombre de pila y pasará a ser reconocido de ahora en adelante por el sobrenombre que se ha impuesto de Caballero "Bachiller". La reunión -principalmente- fue una toma de contacto tras las fiestas navideñas y para hacer balance de algunos aspectos como son, la venta del libro sobre la vida de Juan Pasquau (de los que nos quedan 8 ejemplares) y sobre los escritos y denuncias que -durante diez meses- hemos venido publicando en el periódico "Ideal.es". Ahora dejaremos un tiempo para hacer acopio de material, rearmarnos y poder emprender nuevas cruzadas en defensa de nuestro patrimonio.
El germen de esta asociación cultural independiente en defensa del patrimonio monumental ubetense, tiene su raíz en 1998. A través de varias tertulias llevadas a cabo en la extinta tienda de Juan Barranco ubicada en los soportales de la plaza 1º de Mayo, se fue configurando un grupo heterogéneo de ubetenses que tenían como punto en común el amor al patrimonio monumental heredado. Y los seis se autoproclamaron Caballeros 6x4 o “Caballeros Veinticuatro” como resultado de la operación aritmética.
jueves, 24 de enero de 2013
sábado, 29 de diciembre de 2012
HAYA PAZ, RECOGIMIENTO Y SOLIDARIDAD
Después de los
muchísimos comentarios que se han vertido (y que no hemos querido entrar en la
polémica) a través de diferentes medios de de la redes sociales en relación a nuestra
proclama anual enfocada a la concienciación de que antes de plantar un árbol
hay que pensarlo muy bien (mensaje éste dirigido principalmente a responsables
políticos), hemos descubierto -no con cierta sorpresa- que el título concedido
a Úbeda como PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD, le ha venido por su numerosa
especie arbórea autóctona de esta ciudad y que casualmente ha crecido delante
mismo de nuestros monumentos y nuestras centenarias piedras.
Algunos arquitectos y
doctos en la materia -cuyos nombres no vienen al caso mencionar- defienden la
sobriedad y el equilibrio del estilo herreriano que el arquitecto Andrés
de Vandelvira imprimió al Hospital de Santiago en su ejecución y que en la
actualidad dicha armonía se ve truncada con un laurel (muy hermoso por
cierto) que rompe totalmente la estética primaria de la fachada. Y con esto
queremos dar por zanjada nuestra opinión al respecto y decir solamente que no
se ha escuchado ni una sola voz en contra de la "tala" de la decena
de árboles que hace pocos meses se ha llevado a cabo en la calle Torrenueva y
la rápida supresión del arbolado de la noche a la mañana que inicialmente se
plantó en la calle Obispo Cobos tras las recientes obras acometidas en ella y
eso también eran “árboles de la naturaleza”.
Pero como ahora
entramos en unas fechas que invitan, a la Paz, el Recogimiento y la
Solidaridad, nuestro colectivo quiere comenzar esta última entrega de 2012 felicitando
en la Navidad a todos, ya estén a favor de nuestras reivindicaciones o en
contra, y desearles mucha PAZ en sus vidas, y que estos días sirvan de verdad
para el RECOGIMIENTO y el reencuentro con la familia y los seres queridos. Hace
pocos días los que componen esta libre “asociación”, hemos querido tener un
gesto de SOLIDARIDAD con los más desfavorecidos, ya que en los tiempos que
corren los pobres son cada vez más y más pobres, y los poderosos no quieren
perder sus parcelas de poder. Por ello hemos tenido a bien aportar una
contribución al banco de alimentos que mantiene Cáritas, haciendo una donación
de algo más de trescientos litros de leche sacados de los beneficios del libro
escrito por Adela Tarifa sobre la vida de nuestro querido y recordado Juan
Pasquau. De igual modo, también nos hemos solidarizado con la “Operación Teja” que
tiene abierta la cofradía de la Soledad atendiendo a la llamada “Salvemos el
Torreón de San Millán” aportando nuestra simbólica teja, y esperando y deseando
que esta obra de restauración se acometa con sensatez y buen criterio y no se
hagan pastiches.
Pues nada, si este
escrito llega a imprimirse y ser publicado, es que el fin del mundo aún no ha
llegado aunque la tierra tiemble a nuestros pies. Si la profecía Maya no se
cumple, Los Caballeros Veinticuatro os animan y desean Feliz Navidad y Año
Nuevo, y que el 2013 “nos pille confesados”.
sábado, 22 de diciembre de 2012
LLEGARÁ EL DÍA EN QUE LA ESPESURA DE LOS ÁRBOLES NO NOS DEJARÁ VER…
En la entrega anterior sacábamos a colación, -con cierta
dosis de ironía- el tema del laurel que se halla en la lonja del Hospital de
Santiago y que cada año que pasa está más frondoso, llegando algún día a eclipsar
la fachada de tan señero e histórico edificio joya del Renacimiento andaluz. De
paso, también hacíamos alusión comparativa con el ciprés que hace poco tiempo
fue plantado delante justo de la fachada de la casa de Lorenzo de Medina, que
media entre los Juzgados y la puerta de La Consolada de Santa María por la que se accede a
la iglesia durante casi todo el día (menos mal que alguien con dos dedos de
frente ya lo ha quitado hace poco de dicho lugar).
Nuestro colectivo piensa, y lo
hemos referido en numerosas ocasiones, que el entorno de los edificios
históricos y monumentales debe permanecer exento de arbolado. Cuando el
forastero se desplaza a nuestra ciudad atendiendo al reclamo monumental y
patrimonial, lo que sus ojos quieren presenciar son los monumentos o edificios,
y no los árboles que un buen día fueron colocados, tan desacertadamente, por la
mano del hombre-político (o mujer) que aún hoy en día le cuesta trabajo
reconocer que se equivocó. Y una vez que crecen y se hacen mayores, a los
ecologistas (a los que respetamos y algunos caballeros nos posicionamos a su
lado) les duelen -ya no que se talen- sino que se trasladen de lugar a esas
especies arbóreas. También hay que decir –por otro lado- que hay muchos
ubetenses que piensan como nosotros y que a ellos también habría que
escucharlos.
Jamás nos opondremos a la
plantación de un ciprés ante el torreón que hay en el extremo oeste de la
fachada de Santa María, ni tampoco en jardines, ni parques, ni terraplenes, ni
taludes… ni en la mismísima Cañada Real del Paso. Cuando las cosas se hacen
bien, siempre estarán bien hechas.
Por plantar árboles a diestro y
siniestro no se es mejor concejal o mejor alcalde. No sabemos si muchos
ubetenses recordarán que, cuando se realizó hace varios años una reforma al
Paseo del Mercado, alguna mente iluminada se le ocurrió plantar cipreses (otra
vez cipreses) en el perímetro exterior del paseo. En un principio eran pequeños
y casi no entorpecían la visibilidad, pero ahora que han crecido están
ensombreciendo una de las portadas góticas más bellas de la ciudad como es la
principal de la iglesia de San Pablo.
Y ya que estamos enfrascados en
manifestar nuestra postura y “echarnos algunos enemigos más”, nos sentiríamos
muy satisfechos si un buen día algún responsable político de esta área se
atreviera a quitar el árbol (otra especie de ciprés) que entorpece desde fuera la
visión del patio del Hospital de los Honrados Viejos de El Salvador. Ese
coqueto y recóndito rincón ganaría mucho.
También y con el paso del tiempo,
vemos cómo los árboles (entre los que hay cipreses) que se colocaron a diestro
y siniestro delante de los lienzos de muralla del Rastro, la Redonda de Miradores o en
el Huerto del Carmen, ahora han crecido y crecerán aún más, siendo un estorbo
para contemplar la majestuosidad de estos centenarios muros. Los artífices de dichas
plantaciones deberían documentarse antes y comprobar si delante de las murallas
-por ejemplo- de Ávila, Lugo, Badajoz, Oviedo, Plasencia, Peñafiel, Molina de
Aragón, etc., etc., hay mucho arbolado.
Tal vez estas quejas, denuncias o
consejos (si vienen al caso), caigan en saco roto (o no), pero lo que aquí
exponemos ya se llevó a cabo hace años en muchas plazas y núcleos monumentales
de la geografía española, como es dejar que los monumentos luzcan en todo su
esplendor, porque de no ser así puede llegar el día en que la espesura de los
árboles no nos deje ver…
domingo, 9 de diciembre de 2012
MANIFIESTO DE LOS "CABALLEROS VEINTICUATRO" AÑO 2012
ÚBEDA
es famosa y renombrada por el generoso y espléndido legado de nuestros
antepasados; sin la belleza de sus viejas y doradas piedras que dan forma a
nuestros monumentos, ¿Qué sería nuestra ciudad?, ¿Quién la conocería?, ¿Qué afamados
escritores y viajeros nos hubieran dado noticias de su existencia?
“Pocas son las ciudades de
España a cuyo conjunto debe aplicar una calificación de belleza”
(Eugenio d´Ors).
El
famoso escritor y filósofo catalán incluía en esta cita a la “recatada” Úbeda. Por
ello ÚBEDA fue declarada en 1955 como CONJUNTO HISTÓRICO (título que entonces
sólo ostentaban en Andalucía: Granada y Córdoba). Por ello ÚBEDA ha sido nombrada
PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD lo que induce e invita a un conocimiento universal
de la misma.
“En ÚBEDA no hay trampa. No es
cuestión de escenografías alhambrescas ni de macetitas de geranios... Aquí se
trata de arte. Y de arte de lo mejor del Renacimiento” (Eugenio d´Ors).
Con
estos argumentos, los Caballeros Veinticuatro en su anual reivindicación,
opinan que se deberían eliminar todas aquellas barreras que arquitectos o
alcaldes con buena intención pero desafortunados planteamientos, colocaron ante
nuestros monumentos. Y como muestra, nos manifestamos en tres sitios:
1º.- HOSPITAL DE SANTIAGO y su
famoso LAUREL. 2º.- Los DOS CIPRESES que cual centinelas ocultan una de las portadas más hermosas de nuestras iglesias, en este caso de SAN PABLO. 3º.- HONRADOS VIEJOS DE EL SALVADOR, donde las espesuras arbóreas esconden la perfección de unas piedras colmadas de historia.
Y
en fin, para mayor indignación de los ecologistas -a los que respetamos-, creemos
que todavía queda “mucha tela por cortar”, perdón por “talar”. Por ejemplo
“miren y NO VEAN” los lienzos de
murallas del Rastro, de la Redonda de Miradores o del Huerto del Carmen.
El
dilema está servido ¿preferimos admirar árboles y arbustos de dos décadas más o
menos?, ¿o la magnificencia de nuestros monumentos con más de 500 años de
historia?
Dado
en Úbeda, el viernes 7 de diciembre de 2012, festividad de San Ambrosio.
ME PLANTARON EN LUGAR EQUIVOCADO
AQUÍ NOS PLANTARON, PERO LOS DOS MOLESTAMOS
ESTOY IMPIDIENDO CONTEMPLAR BIEN UNA JOYA
martes, 4 de diciembre de 2012
JURAMENTO DEL NUEVO CABALLERO VEINTICUATRO
Ayer lunes, 3 de diciembre de 2012, fue un día muy especial para nuestro colectivo "Caballeros Veinticuatro". Especial y entrañable porque dimos la bienvenida a esta orden menor al sexto caballero y que vino a cubrir la ausencia del recordado Manuel Fernández de Liencres "Moctezuma", se trata de José Luis García López muy unido e identificado con nuestra causa. Para llevar a cabo tan relevante acontecimiento, elegimos la recogida capilla que se haya junto a la puerta del Losal construida en 1670 y que en su interior se venera un deteriorado lienzo de Ntra. Sra. del Rosario. Eran las veintiuna horas del citado día cuando el nuevo miembro dirigió unas palabras de agradecimiento a los presentes por tal invitación. Posteriormente el caballero Cirujano, como presidente del colectivo, dio lectura a un escrito donde se recogían las palabras del ritual para su ingreso y que lo hizo con el nombre de "Bachiller". Después de darle uno por uno la bienvenida y posar para las fotos de familia (y con la familia), el recién llegado tuvo el placer de invitarnos a una copa para celebrar este momento intimista que durante unos minutos nos evocó tiempos pasados. Ya volvemos a ser nuevamente Caballeros 6x4 "Veinticuatro".
domingo, 25 de noviembre de 2012
“EL HUMANISTA UBETENSE JUAN PASQUAU GUERRERO Y SU ÉPOCA”
Es en esta agradable noche de viernes, del 23 de noviembre, cuando determinados ubetenses y foráneos sienten la llamada -hecha por correo electrónico, boca a boca o cartelería- a la presentación del libro “EL HUMANISTA UBETENSE JUAN PASQUAU GUERRERO Y SU ÉPOCA”, de Adela Tarifa Fernández, a las 21 horas. Este volumen ya fue «Premio Cronista Cazabán 2010» por el Instituto de Estudios Giennenses de la Diputación Provincial de Jaén y publicado en formato digital.
El lugar no puede ser más apropiado: El Salón de Actos de la Casa de Cofradías de Úbeda (Jaén). Es en esta joya arquitectónica -reliquia al fin- que atesora tantas huellas del pasado y de los múltiples actos celebrados -principalmente cofradieros y semanasanteros…- donde va a tener lugar su renacimiento en papel.
Poco antes ya han montado su tenderete de venta los afamados y nobles Caballeros Veinticuatro de esta patrimonial ciudad, haciendo una nueva demostración de su hidalguía y el amor que profesan por los valores sempiternos ubetenses, sean del calibre que sean (arquitectónicos, artísticos, culturales, librescos…)
Tras la charla -y los encuentros de rigor- sube Adela Tarifa al estrado quedando flanqueada, en la mesa presidencial, por dos aguerridos Caballeros Veinticuatro: MERCADER (Juan Antonio Soria Arias, conocido popularmente por JASA), a su izquierda; y CIRUJANO (Juan de Dios Peñas) a su derecha.
Es Mercader quien toma la palabra y va a ser el presentador del acto. Él mismo da razones por las que se ha producido este evento: lugar en el que estamos, idóneo para Juan Pasquau, si viviese, pues a su acendrado catolicismo le hubiese parecido de perlas; hacerlo en papel -con poco más de 100 ejemplares que se han hecho por suscripción popular (este detalle también le hubiese gustado a Juanito Pasquau, a quien no le hubiesen hecho mucha gracia las nuevas tecnologías para que lo biografiasen); y traer a la autora del libro, que es la madre de la criatura, y que como buena historiadora ha sabido plasmar lo más sobresaliente de este personaje singular e irrepetible de nuestra ciudad jiennense… Invita a Rosa -viuda de Juan Pasquau-a que suba al escenario para presidir el acto, pero ella mostrando su humildad y querer pasar desapercibida, deniega la oferta y permanece en la segunda fila del patio de butacas acompañada de familiares y amigos que la arropan en todo momento.
Ahora le pasa el turno a Cirujano quien -papel en ristre y sintiéndose muy emocionado- relata lo que representa el grupo de amigos que se constituyen en Caballeros Veinticuatro pues en uno de sus Cabildos (reuniones donde se habla, preferentemente, de los problemas de nuestro pueblo en lo referente a su historia, sus costumbres, sus monumentos y sus problemas) pensaron que sería mejor sacar la edición en papel que hoy se presenta, ofreciéndosela él mismo a Adela. Propusieron una suscripción mínima de 100 ejemplares, temiendo hoy haberse quedado cortos… Recuerda que el pequeño beneficio obtenido irá para Cáritas y termina agradeciendo a la autora, por parte de la familia de Juan Pasquau y de los ubetenses, su sensibilidad, sabiduría y trabajo.
Como plato fuerte, de este menú literario y ubetensista, toma la palabra Adela Tarifa Fernández, plena de emoción contenida aunque sabe que está entre amigos. Y eso que cuando se trabaja en esos archivos de Dios ella creía estar sola pero, luego, llegan estos momentos y se da cuenta de que vienen muchos amigos a arroparla; y que es una gran suerte que le digan piropos, en vida, sobre su trabajo…. Apoyándose en unos apuntes que trae, complementándolos e improvisándolos constantemente, sabe hilar un discurso salido del corazón y de su sapiencia, producto de sus largos años de historiadora, profesora y conferenciante que le avalan, evocando todos los pormenores de su trabajo en este libro.
Con un parlamento salpicado de frases célebres convence a todos por su sinceridad y altura literaria. Va contando las vicisitudes por las que ha ido pasando en los cinco años que necesitó para su elaboración de este hijo histórico-literario que hoy presenta: sus dudas y bajonazos de moral ante el titánico proyecto; su anhelo de haber conocido a este personaje célebre del que bebió solamente por los muchos escritos que tuvo que remover -y leer- y de los cariñosos testamentos orales recibidos tanto de Rosa como de sus tres hijos, además de las muchas personas que conocieron a Juanito Pasquau -como se le llamaba cariñosamente- de las que siempre oyó alabanzas por su callado y eficiente trabajo; su afable carácter; su total transparencia entre lo que decía -o escribía- y lo que ejercía como buen esposo, padre, maestro y creyente acérrimo que siempre confiaba en la Providencia para ejercer su sencilla vida; pues solo vivía de su sueldo y del trabajo, y tuvo que criar y dar carrera a sus tres hijos… Se sincera también expresando que ha merecido la pena trabajar este lustro sobre tan singular humanista ubetense pues ha conocido a su entrañable familia, especialmente a Rosa -su esposa-. Como luego yo mismo, al final del acto, tuve ocasión de escuchar sus sinceras palabras evocando el recuerdo amable de su esposo, expresado con una dulzura y una añoranza verdaderas, pues su marido «era un niño grande sin maldad de ningún tipo; que siempre andaba escribiendo y trabajando para sacar adelante a sus dos grandes amores: su familia y su amada Úbeda, que tanto llevaba dentro; especialmente cuando salía de aquí, añorando su vuelta nada más partir…».
Recuerda Adela que Juan Pasquau, desde lo alto, estará asistiendo -sorprendido- a lo que aquí ocurre, pues su genuina timidez y sincera humildad así lo corroborarían… También sabe Adela agradecer a los mecenas de este valiente proyecto las invitaciones que le han permitido asistir a alguno de sus Cabildos, demostrándole su hermandad y cariño…
Siempre añoró y deseó haber conocido personalmente a su biografiado pues siente envidia de todas aquellas personas que tuvieron la suerte de hablar y aprender de él…
Recuerda, a su vez, cómo su pueblo se ha volcado en su memoria poniendo su nombre a una calle, a un colegio, a la biblioteca municipal… Menciona especialmente al archivero municipal actual, Ramón Beltrán, que ha imprimido una radical innovación para que se conozcan los archivos digitalizados… Expresa su intención, en este libro, de aunar el pasado con el presente de nuestra ciudad en el que el eje central fuese la figura de Juan Pasquau… Da las gracias a sus dos colaboradores más íntimos: D. Francisco Javier Salido y Dª. María Antonia Bonachera y termina reiterando gratitud a todos, especialmente a los mecenas de esta iniciativa, sus siempre amigos los Caballeros Veinticuatro…
Por último toma la palabra Mercader que, con su verbo fácil, sabe encantar al público cual si fuese un grupo de clientas a las que diariamente quiere vender sus productos textiles, recordando que han sobrado unos pocos libros -pues casi todos se han hecho por suscripción que vienen reflejada en las últimas páginas del mencionado libro- y que no se venderán en librerías si no que él mismo lo hará; sabiendo que el dinero que se pueda ganar con esta edición se donará a Cáritas de nuestra ciudad pues con los tiempos que corren anda más que necesitada… Comenta JASA que ha estado viendo sufrir/llorar a Rosa por todos los sentimientos y recuerdos que este acto le está produciendo… Así que da por finalizada la presentación, comenzando entonces la peregrinación de compradores del libro -y que algunos llevan a pares, trío…- para que la autora estampe su amable dedicatoria; y eso que ella anda todavía convaleciente de un serio percance en su mano y brazo izquierdos, aunque ella misma valientemente exclama: «el Nolotil me ha servido para paliar el intenso dolor que todavía padezco».
Las nuevos cambios de impresiones y la alegría del deber cumplido -por parte de la autora y los Caballeros Veinticuatro (quedando aclarado, con la foto final de familia, que los seis Caballeros Veinticuatro: CIRUJANO, ATANAOR, MERCADER, HERÁLDICO, MOCTEZUMA Y ALQUIMISTA han vuelto a constituirse de pleno; una vez que ha sido sustituido el fallecido y querido caballero Manuel Fernández de Liencres por José Luis García, con el fin de alcanzar la fuerza y el arrojo necesarios para luchar contra cualquier desafuero que se produzcan en nuestra insigne y noble ciudad…)- llenaron el espacio y la intrahistoria de este bello teatro donde los principales protagonistas de este evento quedarán reflejados para siempre, como ejemplo vivo para la posteridad. Así las generaciones venideras nunca olvidarán que por estos pagos pasó un personaje, tan especial e irrepetible como D. Juan Pasquau Guerrero de cuya memoria, huella y/o herencia nunca podrán olvidarse…
Úbeda 23 de noviembre de 2012
Fernando Sánchez Resa
sábado, 17 de noviembre de 2012
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