sábado, 20 de mayo de 2017

JUAN ANTONIO SORIA ARIAS HABLARÁ DE LA FOTOGRAFÍA EN ÚBEDA EN LA SEDE DEL CLUB DIANA


Por si a los lectores de este blog les apetece, aquí queda publicado el cartel que el Club Diana a confeccionado anunciado la charla que nuestro caballero Mercader dará el próximo viernes 26 a las 20:30 horas, más cinco minutos de cortesía. 

miércoles, 10 de mayo de 2017

UNA IGLESIA CONVERTIDA EN COMEDOR SOCIAL

Iglesia comedor en Gante

Mantener un templo en desuso se convierte
 en un verdadero quebradero de cabeza

Hace aproximadamente un mes estuve pasando unos días en un lugar de Flandes ejerciendo de abuelo primerizo y haciendo honor a un título que nadie ostentaba en mi familia desde que fallecieron mis padres. Como la estancia en aquellas tierras -que fueran cuna de nuestro glorioso emperador del que no guardan muy buen recuerdo los ganteses-  ha sido algo más prolongada que en otras ocasiones, he tenido ocasión de conocer otros rincones de Gante (Gent) fuera del circuito turístico al uso. Es cierto y tirando para mi tierra, que en algunas cuestiones les ganamos, pero no es menos cierto que en otras muchas ellos nos llevan bastantes años de ventaja. No voy a ahondar en ningún tema en concreto pero el civismo que denota su ciudadanía es lo que más destaca a simple vista, aparte de sus monumentos. Aunque –a decir verdad- también se han acometido atrocidades descomunales en pleno centro de la ciudad, levantando un gigantesco mamotreto que tapa la fachada lateral de su Ayuntamiento y parte del Belfort. Tuvo mucha polémica en su día y muchos alzaron su voz, pero cuando los intereses políticos están de por medio, el pueblo llano lleva todas las de perder. Desde que lo levantaron, el vulgo lo ha bautizado como “El Establo de las ovejas”, en flamenco se escribe de otra manera.
Al final me he ido por “Los Cerros de Úbeda”, como suelen decir los foráneos, pero es que me llevan los demonios estas barbaridades y más aún en los centros históricos. La cuestión, y retomando el tema que iba a abordar, es que como he estado más tiempo pateando la ciudad, he tenido ocasión de descubrir otros lugares de interés, al menos para mí. Me estoy refiriendo a una iglesia a la que han convertido en un restaurante o comedor; “Parnassus” tiene por nombre. El templo abarca dos estilos, el neoclásico y el neobarroco y en sus inicios perteneció a las clarisas y en el siglo XIX pasó a los franciscanos. Está en muy buen estado de conservación pero ahora tiene otro uso social, dado que por unos 8 o 9 euros te ofrecen un menú muy asequible y que es inimaginable pagar en los restaurantes de la ciudad que se encuentran tres veces más caros. Una sensación especial te invade cuando estás comiendo al lado de un púlpito barroco de nogal del tiempo de la Contrarreforma, o de los confesionarios y tallas religiosas; e incluso delante en la sillería del coro hay mesas que se llenan todos los días para dar de comer a mucha gente que no es del todo humilde, pero que sus bolsillos no se pueden permitir acceder a otros sitios más caros.
Interesándome por el tema, he tenido ocasión de leer algunos artículos que han aparecido en prensa tratando este tema. Resulta -según el diario económico Expansión- que en Inglaterra se cierran unas 20 iglesias al año y en Alemania en la última década lo han hecho más de 500. Pero es que en Holanda de sus 1.600 iglesias cristianas dejarán de funcionar dentro de unos cinco años alrededor de unas 700. Está claro que la falta de feligresía es la principal razón, entre otras; no sucede lo mismo con otras religiones que están al alza. Para los gobiernos y la Iglesia mantener un edifico en desuso de estas características es un problema lo suficientemente importante y por ello en muchos lugares se está optando por darle otros usos. Algunos templos de estos ya se han convertido en librerías, supermercados, floristerías, gimnasios, bares y hasta hoteles. En la que yo estuve ahora es un comedor social.
La verdad es que pensándolo bien, esto no debe de sorprendernos, porque en Úbeda ya tenemos tres templos (San Pedro, Santo Domingo y San Lorenzo) que no tienen la finalidad para la que se construyeron y se le están buscando otras aplicaciones para salvarlos de su desaparición.   

JASA


viernes, 5 de mayo de 2017

ROMERÍA DE ÚBEDA 2017. MOMENTOS EMOTIVOS

Un bebé presentado ante la Patrona

La pasada romería el Caballero Mercader estuvo presente en muchos momentos de ésta y ha sido testigo de primera mano de gestos que enternecen la sensibilidad. Tres estampas son las que más le han calado y aquí quiere dejar constancia de ellas.

Joven impedida haciendo una ofrenda

La impedida agradeciendo la intercesión de la Virgen

Visita a los difuntos

jueves, 27 de abril de 2017

CABAÑUELAS 2017 (MAYO-AGOSTO)


Según las cabañuelas de nuestro amigo Alfonso Medina "Piti", los cuatro meses que quedan del año agrícola no nos depararán muchas lluvias, que es lo que esperan los sedientos campos de nuestra tierra. Con viento, calor y pocas precipitaciones, tendremos un verano de sequía. Ojalá se equivoque.  

lunes, 24 de abril de 2017

MUÑOZ MOLINA Y LOS "VEINTICUATRO"

Heráldico, Bachiller, Muñoz Molina y Mercader
(Foto: Mª Carmen Ruiz Ara)

El pasado viernes 21 y en la sede del Club Diana, se le tributó un homenaje a nuestro más laureado escritor, Antonio Muñoz Molina, acto al cual fue invitado nuestro colectivo y al que pudimos asistir el cincuenta por ciento de la "tropa". El salón estuvo repleto de amigos, simpatizantes y algunos socios que sentían atracción por nuestro insigne paisano. El acto estuvo moderado por Antonio Vico (cuñado del escritor) e intervinieron Antonio del Castillo Vico como responsable del área de cultura del club, que hizo una pormenorizada glosa de la vida del artista. Luego tomó la palabra el cronista de la ciudad, Rafael Bellón Zurita, amigo y conocedor de la obra de Antonio. Más tarde lo hizo la alcaldesa de Úbeda doña Antonia Olivares y posteriormente el presidente del club Adolfo Vivancos, que le hizo entrega de un pergamino donde se le concedía el título de Socio de Honor de dicho círculo. Cerró el acto el agasajado, con palabras que todos los presentes seguíamos con plena atención porque estaban cargadas de cultura y sabiduría de un hombre que domina el arte de las palabras y las letras, sin olvidar dar las gracias por las muestras de cariño que siempre recibe de sus paisanos, tanto familiares, conocidos y amigos. 

viernes, 31 de marzo de 2017

LAS COFRADÍAS Y EL CARNAVAL

Jurado de Carnaval, 2013

Desde tiempos inmemoriales la Iglesia y el Carnaval han mantenido posiciones antagónicas; la eterna lucha de Don Carnal y Doña Cuaresma, como en su día escribió el Arcipreste de Hita. Pero no siempre fue así, al menos en los siglos X y XI.
Lo más cercano al pueblo son las cofradías y aunque éstas se encuentren enmarcadas en el espectro de la Iglesia, no han formado parte de la espina dorsal de la misma porque las han configurado gentes de a pie, en definitiva el pueblo llano. Y digo esto, porque -si bien es cierto que la Iglesia es jerárquica y deben obedecer lo que les venga de arriba- sus dirigentes caminan con los pies en el suelo (no por el cielo) y están mezclados con el vulgo -tanto que- forman parte del mismo.
Dejando a un lado este terreno que no es el mío, lo que vengo a decir es que desde hace bastantes años nuestras cofradías, sobre todo las de Semana Santa, de alguna manera se han acercado a esta fiesta, desde una posición discreta y en aspectos concretos de la misma, pero se han acercado. Y con ello no quiere decir que hayan abrazado a Lucifer ni se hayan espolvoreado con azufre.
En los primeros años del siglo XX, en algunas ocasiones las cofradías organizaban bailes de máscaras para obtener unos beneficios y reinvertirlos en el engrandecimiento de sus cofradías y procesiones. Llegados los tiempos de las dictaduras, parece ser que todos guardan las distancias. Ya en democracia y adentrándonos en la década de los 90, se producen en Úbeda los mayores desencuentros entre cofradías y el Carnaval y sus seguidores. Pero sobrepasados dichos escollos y cada parte ocupando su espacio y recorriendo el camino que le corresponde a cada cual, desde ahora en adelante no se volverá a producir ningún rifirrafe de verdadera importancia.
Así bien, desde el final de los años 90 venimos asistiendo a numerosos encuentros entre carnavaleros y semanasanteros, entre las cofradías y las fiestas de Carnaval. Recordemos algunos de estos “buenos rollos” como se suele decir en el argot actual. En el salón de actos de la Casa de Cofradías se han hecho las presentaciones del librito RECUERDOS DE CARNAVAL EN ÚBEDA y del anuario PREGONERO DEL CARNAVAL. En este mismo escenario han ofrecido sus presentaciones en público muchas agrupaciones e incluso los sótanos de esta casa han servido de lugar de ensayo. Las cofradías de Ntra. Sra. de Gracia, Caída, Santa Cena y Sentencia han sido durante algunos años las que han gestionado las barras de actos muy destacados, como el concurso de agrupaciones, la Carnestolenda, la Gala Lo Mejor o la Carpa. La “Gracia” también organizó una velada de Carnaval en febrero de 2004. La cofradía de El Prendimiento, en sus comienzos (2002), pidió colaboración a varias agrupaciones para celebrar un festival y obtener unos beneficios extras, e incluso gestionó alguna barra en el Ideal. Jóvenes de la cofradía de Jesús Nazareno han estado colaborando con el festival de Manos Unidas en algunas ediciones.
Durante muchos años los componentes del jurado han sido -curiosamente- cofrades muy destacados en las hermandades, incluso hubo una edición en que los cinco miembros que lo componían ocupaban (o habían ocupado) el cargo de hermano mayor de las mismas. Ni que decir tiene que en todas las agrupaciones de Carnaval, un buen número de sus miembros está comprometido con alguna cofradía, bien sea en la cuadrilla de costaleros, en la banda o como hermano de guión. Sin generalizar, pero bastantes “presidentes” de las mismas han estado muy significados en esta fiesta. Por último decir que el actual presidente de la ACCU, Luis Cobo, fue en su día Hermano Mayor de la cofradía de la Noche Oscura.
Tampoco vamos a olvidar la estrecha relación y colaboración que han tenido las agrupaciones carnavaleras con el festival pro Manos Unidas desde 1997, el cual se ha celebrado en el colegio de los Padres Jesuitas y en la actualidad en el de los Padres Salesianos.
¿Quién nos iba a decir hace años que los sacerdotes presenciarían algún día la cabalgata de Carnaval e incluso pondrían atención a sus coplillas? Lo cierto es que en los últimos tiempos la concordia entre ambas tendencias es bien notoria y se respira buena armonía y pienso que buena parte de ello lo han hecho posible los jóvenes que han comprobado que ambas “religiones” pueden ser perfectamente compatibles. Valga como anécdota el hecho de que el que fuera presidente de la Unión de Cofradías en los años de más revuelo, José Luis Latorre, tiempo después abriría las puertas de su centro de trabajo como era el Museo Arqueológico de Úbeda, para la presentación de una comparsa.

En definitiva, la historia se repite y se mantiene desde siglos ha. Don Carnal y Doña Cuaresma, Carnaval e Iglesia, la Licencia y el Recato, siempre estarán condenados a convivir juntos, casa con casa, tabique con tabique, aunque nunca revueltos, pero si es posible buscar la armonía y cada cual con su destino. Hay una cita que así nos lo recuerda: ¡No hay Carnaval sin Cuaresma!
JASA

jueves, 2 de marzo de 2017

LA PALMERA DE MARIANA


Los “Caballeros Veinticuatro”, después de un tiempo prolongado apareciendo en estas páginas y en las redes sociales, van a tomarse un respiro, decisión que también agradecerán nuestros gobernantes aunque en estas jornadas quedan a merced de la jocosa satírica del Carnaval. También se lo agradezco yo, porque su lugar lo ocupará mi escrito.  
Cuando llegamos a cierta edad, todo lo pequeño cobra para nosotros mucha más relevancia y valoramos las cosas más insignificantes. Con el permiso de los lectores voy a contar una de esas pequeñas historias.
Un buen día de primavera, brotó una hoja alargada en un cubito de hojalata lleno de tierra que había en el patio de la casa de mis padres. Mi madre dejó que aquello creciera para ver qué planta era. Con el paso del tiempo comprobó que le había nacido una palmera de manera natural sin que ella la sembrara. Conforme iba creciendo la cambiaba de tiesto hasta que acabó dentro de una gran orza, la misma que en mi infancia siempre la había visto repleta de chorizos envueltos en una manteca colorá. La palmera fue alcanzando medidas considerables para el patio y mi madre comprendía que aquel árbol necesitaba un espacio más amplio para que creciera desahogadamente.
Todos los paseos de sus últimos años de vida, mi madre y mi padre caminaban desde su casa hasta la “Paellera” del final del “18 de Julio”. Mientras paseaban por el círculo de ese parque mirador y contemplaban la zona ajardinada, Mariana -mi madre- siempre decía: ¡Mira qué buen sitio para plantar la palmera y así la vería todos los días! Pero la muerte no avisa y aunque lo haga, nunca creemos que sea el definitivo, a pesar de que venga con el documento certificado.
Al poco tiempo de su fallecimiento me puse en contacto con algunos miembros de Parques y Jardines hasta que me llevaron a Rafael Marcos, el jefe técnico del área. Le comenté la idea de mi madre y desde el primer momento me prestó atención, barajando la posibilidad de ubicar la palmera en el lugar que ella quería, aunque posteriormente vimos otros enclaves. Fueron pasando los meses y a mediados de enero un operario del Ayuntamiento llamó mi atención para comunicarme que en breve se podía plantar la palmera, aunque no sería en el lugar que yo le había insinuado últimamente, sin embargo la iban a poner en una esquina de los jardines que circundan la “Paellera” y muy cerca de la calle Fuente de las Risas donde mi madre pasó casi toda su vida. ¡Si es el sito que mi madre quería! -exclamé con grata satisfacción.
El lunes 20 de febrero era replantada la palmera en el lugar que mi madre siempre había soñado. Desconozco los cuidados y los mimos que le tengan los de mantenimiento, pero sin lugar a dudas, éste que les escribe recorrerá con frecuencia el camino que años atrás hacían sus padres, para “echar un ojo” a la “Palmera de Mariana”.

Desde aquí aprovecho para dar las gracias al Ayuntamiento y al servicio de Parques y Jardines por hacer posible cumplir un sueño que ha tardado un año en hacerse realidad, pero se ha hecho y ha permitido que esta planta abandone la soledad de un patio deshabitado, para ser parte de la belleza de nuestra hermosa ciudad.

JASA 




martes, 31 de enero de 2017

UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA

Arriates y bordillos sepultados

Hay algunos aspectos en las últimas obras acometidas
que no son de nuestro agrado

En nuestra última entrega del pasado año, dábamos las felicitaciones a todos los ubetenses por las fiestas navideñas y unas especiales para el equipo de gobierno por lo acertadas que fueron algunas intervenciones acometidas en los últimos meses de 2016, congratulándonos de ello y así lo hacíamos público. Pero al final del escrito también advertíamos de que en el siguiente, o sea éste, daríamos nuestra opinión sobre otros aspectos que no nos han complacido. Así bien, hacemos honor a esa máxima de dar una de cal y otra de arena, título que ya empleamos en otra ocasión.  
Felicitábamos a nuestros gobernantes por la colocación de placas de cerámica en algunas calles. Pero sólo han sido unas cuantas y tenemos que recordarles que aún quedan muchísimas en un estado lamentable por zonas muy próximas al casco antiguo. Del mismo modo pedimos que, cuando se realice una nueva tirada de éstas, se procure que haya unanimidad y se trabajen con un mismo criterio, dado que ya tenemos cuatro  o cinco modelos distintos de placas de azulejos de cerámica.
            Ahora nos trasladamos al entorno del Hospital de Santiago, una de las zonas más transitadas en las pasadas fiestas navideñas que ha lucido su nueva imagen tras las obras acometidas en la vía delantera y lateral de este edificio. Hemos de reconocer y así lo han ratificado la mayoría de los ubetenses, que el monumento ha ganado y ha quedado realzada su grandeza. Hasta ahí todo bien, pero ha habido algunos aspectos que no han sido de nuestro agrado y explicamos. Es incomprensible que hayan quedado sepultados la mayoría de los arriates o bordillos de piedra viva del acerado antiguo para poner en su lugar unos nuevos que a la larga son de peor calidad; se hubieran podido reutilizar o al menos recuperar para colocar en otros lugares. En cuanto a la zona semi peatonal de la delantera, se han intercalado dos tipos de enlosado y esto es algo que se tenía que haber pensado bien, porque ya tenemos la experiencia de la plaza de Andalucía y la losa de piedra franca se rompe con el tráfico rodado, de hecho ya hay algunas partidas. Y una vez que estamos en el suelo de la calzada, quisiéramos saber cuántos años de garantía tienen en este tipo de obras para poder reclamar los desperfectos que aparecen en pocos años, porque la calle Real está hecha una verdadera pena y en zonas de la calle Ancha y Sagasta ya se están descarnando muchos adoquines y pronto aparecerán los hoyos. El movimiento y descarne de adoquines por su mala adhesión, también se está produciendo en tramos puntuales del flamante empiedro. En estos últimos días hemos podido ver con grata satisfacción que a la lonja del Hospital se le está haciendo una remodelación y se están colocando las losas de piedra viva del acerado anterior como se anunció en su día. Ya para finalizar, alzamos nuestra mirada hacia la fachada de tan señera edificación y contemplamos una notable cantidad de grandes carteles que jalonan los ventanales de la primera planta durante todo el año. Rogaríamos que se tuviera en cuenta el aspecto tan pueblerino que dicha estampa ofrece y emplazar esta publicidad a otro espacio que cause menos agresividad visual. De paso y ya que se va a remodelar la lonja, se podrían  trasladar las banderas a la parte de abajo; bien estarían ubicadas en un lateral delante de la rampa.
Como se ha podido comprobar, no hemos hecho ninguna mención al laurel (cuestión que ya dejamos zanjada en su momento) porque con tanta poda se lo están cargando poco a poco y es una pena que no se hubiese trasplantado hace años.

Lamentable estado en zonas de las calles Ancha y Sacramento